Este mes en el que se intenta visibilizar la necesidad de erradicar la violencia contra la mujer, la Organización de las Naciones Unidas reseña en su página no solo cifras alarmantes, también nos muestra iniciativas que permiten luchar contra este flagelo y que pueden ser replicadas en otras partes del mundo, solo falta la voluntad de transformar la realidad de las mujeres y eliminar la violencia.

Una de esas iniciativas viene de Papua Nueva Guinea, donde en su capital Port Moresby  se amplió el funcionamiento del Meri Seif Bus que significa mujer segura, y es exactamente la finalidad de estos autobuses solo para mujeres, niños y niñas, una forma de solventar la violencia que afecta a las mujeres en especial en el transporte público, como revelo una encuesta realizada por ONU mujeres en el 2014 cuyo resultado planteaba que el 90% de las mujeres y niñas había sido víctima de violencia al utilizar el transporte público, padeciendo desde comentarios verbales de contenido sexual, acoso, actos de exhibicionismo, robos y otros.

Estos autobuses son parte del “Programa de Transporte Público Seguro para Mujeres, Niñas y Niños”, cuentan con sistemas de seguridad y tripulación uniformada, funcionan gracias el patrocinio del Gobierno de Australia y el Comité Nacional de Australia para ONU Mujeres, el programa comenzó en el 2015, es usado por 400 mujeres diariamente y ya traslado a más de 50.000 pasajeras. Gracias a su éxito se han agregado nuevos autobuses y rutas, además se está trabajando con la Fundación Ginigoada, Autoridad Vial y la Comisión del Distrito de la Capital Nacional para incorporar paradas y brindar capacitación a las autoridades del área de transporte público y a los conductores de autobuses con miras a evitar hechos de violencia contra las mujeres en el transporte público, y han iniciado una campaña llamada Sanap Wantaim que significa vamos juntos que busca que mujeres, hombres y especialmente la juventud se involucren en la solución de este problema.

Este tipo de iniciativas ya se han aplicado en algunas ciudades de Latinoamérica donde también se registran números alarmantes de acoso y violencia sexual en el transporte público; en la Ciudad de México, 65% de las mujeres han sido víctimas de algún tipo de violencia de género en medios de transporte público o en paradas, terminales o andenes, según cifras del gobierno, por su parte la organización no gubernamental Action Aid informo que en los cuatro principales estados de Brasil el 44% de las mujeres habían sufrido acoso sexual en el transporte público. “Sin embargo, se sabe que solo una fracción de estos eventos se reporta, lo cual nos hace pensar que el porcentaje real puede ser mucho mayor”, explica Shomik Mehndiratta, experto en transporte del Banco Mundial.

Ahora bien, sobre este tema los expertos afirman que esta segregación en el transporte público no es sostenible, e insisten en que se debe trabajar en modificar los hábitos a largo plazo. Pero es importante visibilizar la violencia que padecen las mujeres, que ante la opción de un transporte solo para ellas, lo prefieran y se sientan más seguras, quizás esto junto a campañas educativas vaya creando consciencia en los hombres y pronto la coexistencia en aspectos tan necesarios para la vida funcional como el transporte público no constituyan un peligro para las mujeres y niñas.