La defensora de los derechos de las mujeres Mina Mangal fue asesinada el Sábado por un grupo de atacantes a primera hora del día en el barrio de Kart-e-Naw, al sureste de Kabul. Hace una semana Mangal advirtió en su cuenta de Facebook que su vida corría peligro y denunció que estaba recibiendo mensajes amenazantes a los que respondió de forma tajante: “una mujer fuerte no teme a la muerte y yo amo a mi país”.

La madre de la periodista denunció en un video difundido por la familia en las redes sociales que los sospechosos sí fueron apresados, pero que fueron puestos en libertad tras el pago de un soborno, mientras la policía declaró que la investigación sigue abierta.

Mangal era una de las mujeres más importantes de Afganistán gracias a su trabajo en los canales de televisión Tolo, Shamshad y Lemar. Tras su etapa televisiva pasó a trabajar en la Wolesi Jirga o Parlamento afgano donde ejercía de asesora cultural. Una de sus compañeras en Lemar, Zalma Kharooti, recurrió a las redes sociales para expresar su dolor y pedir protección seria para las periodistas porque Mina “no es la primera, ni será la última”.