La línea directa es una iniciativa de Unionen

, el sindicato más importante de Suecia, el cual representa a cerca de 600.000 trabajadores para crear conciencia sobre el sexismo en el lugar de trabajo. Detrás del teléfono hay científicos, humoristas y políticos dispuestos a ofrecer la ayuda que sea necesaria todos los días de la semana hasta las 4 de la tarde.

Según explicaban desde Unionen, un estudio de la American Psychological Association asegura que los hombres “suelen sobreestimar su inteligencia muchísimo más que las mujeres” y que la “seguridad, en los hombres, aumenta con la edad”. De ahí que muchas veces presupongan que saben más que nosotras y no se molesten ni en preguntar, ni se den cuenta de que lo que están haciendo es menospreciarnos y hacernos sentir menos competentes que ellos. Una manera de actuar que parece un detalle, pero que puede acabar contribuyendo a otras formas de sexismo más perjudiciales, como la diferencia en los salarios, en quien ostenta los puestos de mayor responsabilidad, etc. Algo, que como aseguran desde Unionen, “es injusto y queremos cambiarlo”.

El objetivo de nuestra campaña es llamar la atención al comportamiento discriminador en el lugar de trabajo”, afirmó Jennie Zetterstrom, una representante del sindicato, a CNN. “Suecia ha avanzado mucho en lo que se refiere a la igualdad de géneros pero falta mucho por hacer. Queremos comenzar una discusión que esperamos que sea un primer paso para cambiar la manera en la que nos tratamos unos a otros”, añadió.

El “mansplaining” es un neologismo anglófono basado en la composición de las palabras varón y explicar, que se define como explicar algo a alguien, generalmente un varón a una mujer, de una manera considerada como condescendiente o paternalista. A pesar de que Suecia se posicione cuarta en el ranking de igualdad laboral, una encuesta reciente de Unionen ha resaltado cómo las mujeres sienten que están recibiendo explicaciones innecesarias por parte de sus colegas masculinos, los cuales consideran las ayudan y asumen que saben más.

“No importa lo que la mujer diga, el hombre siempre parece saber más. Aunque puede pasar en ambas direcciones, más mujeres tienden a ser las víctimas de este tipo de presunción de que la mujer necesita que el hombre le explique cosas”, sostuvo. A pesar de que ella ha recibido muchas quejas, también ha recibido llamadas de hombres preocupados por manifestar este tipo de comportamiento. “Una pregunta común es: ‘¿Cómo sé que he estado haciendo esto?’. Siempre les digo: pregunta primero. Comienza con un diálogo, en vez de con un monólogo acerca de algo que asumes que una mujer no sabe o quiere saber”, explicó Knight.

Para promover la iniciativa, Unionen ha creado un evento en Facebook y una cuenta en Instagram, donde publican pequeñas viñetas con situaciones de “mansplaining” en el lugar de trabajo.

Suecia ocupa actualmente el cuarto lugar en igualdad de género, iniciativas como esta hacen que la brecha de género siga disminuyendo.