Rahaf Mohammed al-Qunun tomó un vuelo por su cuenta el sábado, con el objetivo de llegar a Australia, haciendo escala en Bangkok, con la esperanza de solicitar asilo. Pero su pasaporte fue confiscado por un diplomático de Arabia Saudita cuando aterrizó en el aeropuerto tailandés, supuestamente tras una alerta de su familia, lo que la embajada saudita en Bangkok niega.Mohammed al-Qunun indicó que renunció al Islam y que teme ahora que su familia la obligue a volver a Arabia Saudita, en donde sería encarcelada «y seguro me matarán cuando salga». «Mi vida está en peligro. Mi familia amenaza con matarme por las cosas más triviales», dijo.

Las autoridades migratorias tailandesas habían tratado el lunes de regresar a la mujer a Kuwait, donde reside la mayoría de su familia, a pesar de que la joven había dicho que corre peligro de muerte si regresa, por lo que se encerró en la habitación de su hotel en el aeropuerto. Viajar al extranjero y obtener un pasaporte son algunas de las cosas que una mujer no puede hacer en Arabia Saudita sin permiso de un hombre. La historia está siendo muy seguida por Twitter, donde Mohammed al-Qunun decidió compartir su nombre y sus datos personales porque ya no tiene «nada que perder». También publicó una foto de su pasaporte «para que sepan que soy una persona real y existo».

Pronto varios grupos de derechos humanos, incluido Human Rights Watch, dieron muestras de preocupación por el caso de la joven saudita, quien se encuentra ahora bajo el cuidado de funcionarios del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que la han sacado del aeropuerto y llevado a «un lugar seguro». La agencia asegura que estudiarán su caso para llegar a una solución inmediata.

En un tuit, ella misma aseguró este lunes que se siente mucho más tranquila en manos de la ONU y con el acuerdo al que la agencia ha llegado con las autoridades tailandesas. También aseguró que ya le habían regresado su pasaporte. ACNUR informó de que se le habían dado garantías de acceso al aeropuerto «para evaluar la necesidad de protección de la refugiada y encontrar una solución inmediata a su situación».

En su momento, la embajada de Arabia Saudita en Bangkok anunció la inminente deportación de Mohammed al-Qunun a Kuwait, por la falta de visa, pero aclaró que la embajada carecía de la autoridad para retenerla en el aeropuerto o cualquier otro lugar. Los diplomáticos sauditas también dijeron estar en contacto con su padre.

Asimismo tampoco estuvo claro por qué las autoridades tailandesas inicialmente insistieron en que la joven necesitaba una visa para Tailandia, puesto que solo estaba de tránsito y, por lo general, los ciudadanos sauditas que visitan el país pueden obtener el visado a su llegada al aeropuerto. Tailandia no ha suscrito la Convención de Naciones Unidas sobre los Refugiados y no le da protección legal a los solicitantes de asilo, aunque hay más de 100.000 refugiados en el país.