La mayoría de asistentes de voz como Siri, Alexa o Google tienen voces femeninas, por lo que acabar con el sesgo de género que existe hoy en día en los asistentes virtuales, la agencia Virtue se ha unido al Orgullo de Copenhague, Equal AI, Koalition Interactive y Thirtysoundsgood para crear “Q”, la primera voz virtual sin género.

Para crearla, han tomado como punto de partida 5 voces que no se identifican ni como hombre ni como mujer. A continuación, trasladaron las grabaciones a un rango neutro desde el punto de vista del género utilizando un software de modulación de voz. Para probar las muestras de voz, el equipo del proyecto Q realizó una prueba en la que participaron más de 4.600 personas. Se les pidió a los participantes que determinaran si la voz que escucharían era más masculina o femenina.

Basándose en las respuestas, los investigadores ajustaron la modulación de las voces y las probaron de nuevo hasta que pudieron crear una voz sin género.El resultado es una voz que cumple con las cualidades que se buscan en los asistentes virtuales (es cálida, servicial, asertiva) por lo que podría utilizarse en multitud de aplicaciones, desde tecnología doméstica hasta en los transportes públicos.

La mayoría de los asistentes de voz disponibles, como Alexa de Amazon, Siri de Apple y Cortana de Microsoft, se presentan generalmente como mujeres. A pesar de esto, los usuarios pueden elegir una voz masculina para Siri y el Asistente de Google. Alexa es la excepción, ya que Amazon aún no ha ofrecido una opción masculina similar. Aunque puede hablar con acento británico o incluso en alemán, Alexa todavía no puede hablar con voz masculina.

Algunas personas prefieren una voz femenina para un asistente de IA que les brinde más apoyo o que tenga la intención de ayudar a alguien, mientras que otras prefieren una voz masculina para papeles más autoritarios, pero no hay realmente ninguna razón para que una voz tenga género.

“Q” hace posible que los usuarios tengan más opciones para sus asistentes virtuales. Esto puede ser importante para aquellos que no quieren ajustarse a ciertos estereotipos de género.”Creo que es realmente importante tener representación para las personas trans cuando se trata no sólo de la IA, sino de las voces en general”, dijo Ask Stig Kistvad, un hombre trans que participó en el proyecto prestando su voz.

Por los momentos “Q” es solo una voz y no se ha integrado con ninguna inteligencia artificial, por lo que no puede entender solicitudes ni realizar tareas. Para conseguirlo, sus autores están pidiendo que les ayudemos a hacer presión a empresas como Apple, Google o Amazon compartiendo a “Q” en nuestras redes sociales para llamar su atención y que empiecen a usarla en sus asistentes.