La Marcha de las Putas –conocida como SlutWalk en inglés– es una movilización callejera iniciada en Toronto, Canadá en abril de 2011, como respuesta a los comentarios machistas del policía canadiense Michael Sanguinetti, quien en enero de 2011, en una conferencia sobre seguridad civil dijo que las mujeres deberían evitar vestirse como putas para no ser víctimas de violencia sexual. Un grupo de mujeres canadienses reaccionó con indignación a estas palabras y organizó la primera marcha a la que denominaron “SlutWalk”, que fue traducido al español como «Marcha de las Putas».

El objetivo de la marcha es protestar contra la idea que la ropa de una mujer podría «incitar una violación», es decir, responsabilizar a los hombres por las violaciones en lugar de decirle a las mujeres cómo vestirse, comportarse o hablar para evitar el asalto sexual.

Es por esto que mientras algunas mujeres en la protesta utilizan ropa provocadora, como faldas cortas y tops, otras llevan sudaderas holgadas y pantalones anchos con pancartas que dicen «Esto es lo que llevaba cuando me violaron «, para demostrar que los violadores están motivados por algo mucho más siniestro que cuerpos atractivos y ropa reveladora.

Tras la primera marcha celebrada en Canadá la propuesta saltó a Estados Unidos a través de las redes sociales y se convirtió en fenómeno sociológico. De ahí el movimiento llegó a una decena de países de todo el mundo como Reino Unido, Australia, India, México, Argentina, Colombia, Costa Rica, Perú, Ecuador, Honduras y Uruguay, disminuyendo en importancia al cabo de un par de años.

Ahora bien, en 2015 Amber Rose anunció que estaba reviviendo el concepto, y el 3 de octubre de ese año se realizó la primera marcha organizada por ella. Que ella lo haga tiene lógica, es una mujer catalogada como “puta” por la prensa, y disminuida constantemente por sus exparejas Kanye West y Wiz Khalifa por haber sido estríper.

La marcha de este año se realizó el primero de octubre. Rose, en un emotivo discurso habló acerca de cómo le afectaron los comentarios de sus exparejas y de cómo esto la motivó a organizar la marcha para las mujeres que han pasado “mierda». Una de cada seis mujeres estadounidenses será violada en el transcurso de su vida, y después de esto pueden esperar ser culpadas por lo que les pasó por policías, miembros de la familia e incluso el poder judicial, que cuestionan la ropa que vestían, el lugar donde estaban o la cantidad de alcohol que ingirieron.

De repente, Amber se convirtió en una cara humana detrás del fenómeno de tildar de “puta”, iniciando una conversación sobre lo que se siente estar en el extremo receptor de este tipo abuso de bajo nivel durante años.

Desafortunadamente, mientras que Rose esperaba que su SlutWalk anual proporcionara un espacio seguro para los asistentes, un grupo de manifestantes cristianos protestaron la marcha, vistiendo camisas llenas de «Dios te odia de la forma que eres», y llevando carteles que decían «Perece si no te arrepientes».