Estados Unidos es uno de los dos países del mundo que no ofrece ningún tipo de permiso remunerado por maternidad. El otro es Papúa Nueva Guinea. Actualmente, la legislación sólo establece que las empresas con más de 50 trabajadores deben garantizar su puesto de trabajo a los empleados durante 12 semanas después de tener un hijo, pero durante este periodo no están obligados a cancelarles su sueldo. El tiempo de duración es, además, el más corto entre las primeras 41 economías del mundo.

El 75% de las mujeres estadounidenses con hijos trabajan fuera de casa, y a pesar de que el presidente Obama firmó en enero de este año un decreto por el que todos los empleados federales pueden contar con 6 semanas de baja remunerada, las grandes empresas de tecnología son las que están haciendo grandes avances en este tema. El permiso de maternidad en Google es de 18 semanas y el de paternidad de 12, Facebook ofrece 4 meses de permiso de maternidad y paternidad, mientras que Apple ofrece 4 semanas antes del parto y 16 semanas después del parto para las madres, dejando el permiso de paternidad en 6 semanas.

Al perder el apoyo de las mujeres en su campaña presidencial, incluso aquellas de su mismo partido, como la senadora Susan Collins de Maine, y después de sacar de un mitin a una madre porque su bebé lloraba, no es sorpresa que el candidato republicano a la Presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump, quiera mejorar su imagen entre las mujeres con un nivel de educación universitaria, que integran un segmento de la población que no se muestra deseoso de apoyarlo.

La última propuesta del candidato republicano trata del permiso de maternidad. Mientras Hillary Clinton ha propuesto 12 semanas de permiso remunerado tanto para la madre como para el padre, cuyo costo se cancelaría por impuestos a la clase alta, Trump propuso dar 6 semanas de permiso pagado por maternidad a empleadas cuyos empleadores no cuentan con tal prestación, y su oficina de campaña dijo que los pagos serían cubiertos con el actual seguro de desempleo.

Por lo tanto, el beneficio sólo estaría disponible realmente para trabajadores que ganan $250.000 o menos, o parejas que ganan $500.000 o menos, pero como esta propuesta es una deducción fiscal y no un crédito fiscal, los principales beneficiados serían las familias de mayores ingresos, y tomando en cuenta que más del 40% de los contribuyentes estadounidenses no ganan suficiente dinero para alcanzar el nivel de ingreso que ocasiona pago de impuestos al gobierno federal, no estarían incluidos entre los beneficiados por este programa. Esto sin contar que al no ofrecer licencia para los padres se impide su participación activa en el cuidado de los hijos, desmotivando nuevas formas de paternidad más equitativas en la distribución y participación en las tareas de crianza. Además, en una visión discriminatoria, se excluye de este beneficio de licencia remunerada a las parejas del mismo sexo que tengan hijos.

El anuncio de este programa del candidato republicano vino acompañado por una carta de su hija Ivanka Trump, publicada en el Wall Street Journal, en la cual habla sobre la importancia del permiso de maternidad.