Serena Williams, una de las grandes leyendas del tenis mundial no solo quiere ser un ejemplo para aquellos que consideran una carrera en el mundo del tenis sino también un ejemplo para todos los que luchan por la igualdad de género. En una carta abierta para la edición “Mujeres Increíbles” de la revista Porter manifestó su deseo de servir de inspiración a muchas mujeres que como ella, sienten que queda mucho camino por recorrer para alcanzar un mundo donde no se considere menos a la mujer solo por su sexo en ningún área en la que se desarrolle. Vale la pena acotar que en los Juegos de Río-2016 un periodista felicitó a Andy Murray por su victoria con un “felicidades, eres la primera persona en conquistar dos medallas de oro olímpicas en tenis”, a lo cual respondió  “Venus y Serena (Williams) han ganado cuatro cada una”. A continuación la carta de Serena:

“Para todas las increíbles mujeres que luchan por la excelencia:

Cuando era pequeña, tenía un sueño. Estoy segura de que tú también lo tenías. Mi sueño no era como el de un niño normal, mi sueño era ser la mejor tenista del mundo. No la mejor tenista “femenina” del mundo.

Fui afortunada de tener una familia que apoyó mi sueño y me animó a perseguirlo. Aprendí a no tener miedo. Aprendí lo importante que es luchar por un sueño y más aún, por un gran sueño. Mi lucha comenzó cuando tenía tres años y no he descansado desde entonces.

Pero como sabemos, muchas mujeres a menudo no son apoyadas lo suficiente o son disuadidas de poder elegir su propio camino. Espero que juntas podamos cambiar eso. Para mí, era una cuestión de resistencia. Lo que otros consideraron como defectos o inconvenientes sobre mí (mi raza, mi sexo), yo lo entendí como potencial para mi éxito. Nunca dejé que nada ni nadie me definieran. Yo controlaba mi futuro.

Por lo que cuando el tema de la igualdad de salarios surge, me frustro porque sé de primera mano que, como tú, he hecho el mismo trabajo y he puesto el mismo sacrificio que nuestros equivalentes masculinos. No querría nunca que a mi hija se le pagara menos que a mi hijo por hacer el mismo trabajo. Ni tú tampoco.

Como sabemos, las mujeres tenemos que superar muchos obstáculos en nuestro camino hacia el éxito. Uno de esos obstáculos es la manera en la que se nos recuerda que no somos hombres, como si implicara un defecto. La gente se refiere a mí como una de las más grandes atletas femeninas de la historia. ¿Mencionan a LeBron como uno de los mejores atletas masculinos? ¿a Tiger? ¿Y a Federer? ¿A ellos por qué no? Obviamente porque no son mujeres. No debemos permitir que esto sea indiscutible. Siempre debemos ser juzgados por nuestros logros, no por nuestro sexo.

Por todo lo que he logrado, estoy profundamente agradecida de haber experimentado los altos y bajos que vienen con el éxito. Es mi esperanza que mi historia, y la tuya, inspiren a todas las mujeres jóvenes para que busquen la grandeza y persigan sus sueños con una firme determinación. Tenemos que seguir soñando en grande y así, empoderar a la siguiente generación de mujeres a perseguir sus metas”.