Jocelyn Bell Burnell es una astrofísica norirlandesa que descubrió los pulsares o pulsating stars, literalmente «estrellas palpitantes», junto a su tutor de tesis, Antony Hewish, cuando trabajó ayudando a construir el radiotelescopio que permitió descubrir este nuevo tipo de estrellas. Bell Burnell fue quien detectó y analizó correctamente los primeros registros de estas extrañas radiaciones en 1967, y tuvo que convencer a Hewish de su existencia, ya que este inicialmente se mostró escéptico, porque creía que estas señales eran producidas por el hombre.

Sin embargo, cuando el comité Nobel en Suecia concedió el premio de física en el 74 por el descubrimiento de los pulsares, el nombre de Bell Burnell fue omitido y el premio fue a parar a manos de Hewish y el astrónomo Martin Ryle. En ese entonces, era muy raro que le diesen un Nobel a un estudiante, recuerda: «Ahora lo hacen, pero en aquella época los estudiantes eran considerados prácticamente parte del mobiliario», declaró en una entrevista.

Otro obstáculo para Bell Burnell fue ser mujer. “En la década del 60 la gente veía a la ciencia como una actividad realizada por hombres experimentados», señaló Bell Burnell. «Muchos no percibieron la determinación férrea que precisé para graduarme en la universidad siendo la única mujer en mi curso en Glasgow y para ir luego a la Universidad de Cambridge a continuar mis estudios y mantener la cabeza en alto» continuó, indicando que las barreras y prejuicios aumentaron cuando se convirtió en madre: «Mis colegas no me tomaban en serio porque trabajaba en tiempo parcial. No se daban cuenta de la tenacidad que era necesaria en Reino Unido en aquella época para ser madre y trabajar al mismo tiempo».

Este año Bell Burnell fue elegida como ganadora del Breakthrough Prize en la categoría Física Fundamental, que además de premiar su descubrimiento de los pulsares y reconocer su liderazgo científico, está dotado con US$3 millones. Pero la astrofísica no tiene intenciones de quedarse con esa suma de dinero: donará el monto íntegro para financiar a mujeres, comunidades étnicas minoritarias y estudiantes refugiados para que puedan convertirse en investigadores en física. «Creo que la diversidad es muy importante y espero que esto ayude a aumentar la diversidad», declaró Bell Burnell a la BBC.