Trece parejas homosexuales niponas que desean casarse legalmente presentarán demandas contra el Gobierno de Japón el próximo día de San Valentín para reivindicar el derecho al matrimonio homosexual.

Además de una compensación económica por discriminación busca que se estudie el artículo de la Constitución japonesa, de 1947, que indica que ‘el matrimonio solo puede basarse en el acuerdo de personas de los dos sexos’ . Para el gobierno, esto significa que el matrimonio entre personas del mismo sexo no está ‘previsto’ ni en la Constitución ni en el Código Civil. Pero para los abogados de los denunciantes y otros expertos jurídicos, nada en el artículo 24 de la Carta Magna prohíbe el matrimonio entre dos personas del mismo sexo. Según ellos, la formulación de 1947 busca únicamente garantizar que ambas partes de la pareja consientan la unión, con el fin de evitar matrimonios forzados, sin el consentimiento de la mujer. 

Asimismo, Akiyoshi Miwa, un abogado de los denunciantes, considera que es la no adopción de una ley que autorice el matrimonio entre personas del mismo sexo lo que es anticonstitucional, pues viola el principio de que ‘todos los ciudadanos son iguales ante la ley’.

En principio, la sociedad nipona era más bien tolerante para con la homosexualidad, como lo prueban documentos en los que se menciona a samuráis que mantenían relaciones con otros hombres o el hecho de que la homosexualidad sea uno de los temas tratados en las estampas tradicionales (ukiyoe). Pero, tras la restauración del emperador Meiji, en 1868, y a medida que Japón se iba abriendo a la cultura extranjera, se industrializaba y se modernizaba, se difundieron también los prejuicios occidentales contra la homosexualidad, que perduran en la actualidad, principalmente entre los sectores nacionalistas. 

El año pasado, una diputada del Partido Liberal Demócrata (PLD) de Shinzo Abe causó polémica al calificar a los miembros del colectivo LGTB de ser ‘improductivos’ pues “no pueden tener hijos”. 

En 2015, el distrito de Shibuya, en Tokio, fue el primero en entregar certificados simbólicos a las parejas del mismo sexo para facilitar algunos trámites administrativos. Un estudio de Dentsu reveló el pasado enero que el 78 % de los japoneses de entre 20 y 60 años está a favor del matrimonio homosexual.