Con la entrada en vigor de la Ley de Violencia Doméstica, en Irlanda, se tipifica como delito el control coercitivo, definiéndolo como un abuso psicológico en una relación íntima que causa temor a la violencia, o una alarma o angustia grave que tiene un impacto adverso importante en las actividades cotidianas de una persona.

En una encuesta realizada por la Agencia de los Derechos Fundamentales (FRA) de la Unión Europea de 2014 sobre la violencia contra las mujeres, casi un tercio de las mujeres irlandesas (31%) dijeron haber sufrido abuso psicológico por parte de una pareja. Otro 23% de los encuestadas dijo que había experimentado un comportamiento de control, el 24% dijo que había experimentado un comportamiento abusivo y el 12% dijo que había experimentado acoso (incluido el acoso en línea).

La nueva disposición asegura que las amenazas pueden ser más difíciles de reconocer que la violencia física, sin embargo, se considera igual de perjudicial. Esta ley hace que Irlanda sea uno de los pocos países que han establecido tal precedente, además de Francia, Escocia, Gales e Inglaterra. La tipificación permitirá acceder a medidas como órdenes de restricción.