De acuerdo a un artículo de La Vanguardia las mujeres impulsan el incremento de la vida laboral en España. Según los últimos datos de la oficina estadística comunitaria Eurostat,  el número de años que se espera que una persona de 15 años esté activa en España, ya sea ocupada o en paro, a lo largo de su vida, ha pasado de 32,8 a 34,9; es decir, 2,1 años más. Este incremento, superior en dos décimas a la media europea, que se sitúa en 1,9 años, se debe a que las mujeres han alargado su vida laboral 5,1 años, mientras que los hombres la han disminuido en 0,7 años.

Este comportamiento tan dispar entre los hombres y las mujeres, es diferente a lo que ha pasado en otros países donde el incremento de la vida laboral, hasta alcanzar 35,4 años, se debe al aumento de la vida laboral de las mujeres (2,6 años, situándose en 32,8), pero también la de los hombres (1,2 años, quedando en 37,9).

Que la vida laboral de las mujeres crezca de manera tan destacada en España se debe a que tienen mayor presencia femenina en el mercado laboral. Anteriormente las mujeres alcanzaban su máximo de ocupación cuando tenían 27 o 28 años, y luego iban disminuyendo; ahora esto se produce a los 32 o 33 y después la caída se produce más lentamente.

Sin embargo, pese a este aumento, la posición de España en el ranking europeo es discreta, hay 18 países, de los 31 analizados por Eurostat, en los que la vida laboral de las mujeres es mayor. Islandia está a la cabeza, con 44,7 años, seguida de Suecia y Suiza, ambos con 40,1 años.

Entre los países más grandes, Alemania con un promedio de 35,8 años, Francia, de 33, y el Reino Unido, de 35,9, están por encima de España en el tiempo en que las mujeres están laboralmente activas. Italia se sitúa muy por detrás, en este último país, las mujeres tienen una vida laboral de 25,7 años. La media comunitaria se sitúa en 32,8 años, tres décimas por encima de la española. En los diez años analizados por la oficina comunitaria de estadística, los hombres españoles han pasado de permanecer activos durante 37,9 años a 37,2. Este descenso de 0,7 años, coloca a España en el grupo de países que ven disminuir la vida laboral de su población masculina, en el que también están Chipre, que la ha recortado en 1,9 años, Grecia (1,4), Irlanda (1) y Portugal (0,6). En el otro extremo, el tiempo que los hombres permanecen activos ha crecido 4,2 años en Hungría –donde más–, 3,4 en Estonia y 2,6 en Rumanía.

El país en el que los hombres tienen una vida laboral más prolongada es, de nuevo, Islandia, con 48,6 años, le siguen Suiza (44,7), Suecia (42,2) y Holanda (42,5). En Alemania el promedio es de 40,1 años –por encima de España–; en cambio, se sitúan por debajo Francia (36,6) e Italia (35,4). Los hombres están activos en el conjunto de Europa durante 37,9 años, 0,7 años más que en España.

El efecto de la crisis, que ha supuesto un alargamiento de la escolarización, por un lado, y un adelanto de la edad de jubilación, por otro, ha afectado directamente a la población masculina, al igual que la falta de expectativas sobre encontrar empleo entre la población más joven, por el elevado paro juvenil, que hizo que se prolonguen los estudios y se retrase la entrada en el mundo laboral.