Hillary Clinton habló en el blog Humans of New York acerca del sexismo, profundizando sobre las críticas que enfrenta por ser percibida como distante, fría o carente de emociones, y explicando que desde joven tuvo que aprender a controlar sus emociones para sobrellevar el sexismo en su carrera.
En la primera parte de la entrevista, la candidata demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos dijo:

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“Estaba presentando un examen de admisión para la escuela de derecho en un gran salón en Harvard. Mi amiga y yo éramos las únicas mujeres en el salón. Me sentía nerviosa. Estaba en mi último año de universidad. No estaba segura qué tan bien saldría. Y mientras estábamos esperando que el examen comenzara, un grupo de hombres comenzó a gritar cosas como ‘tú no necesitas estar aquí’ y ‘hay mucho más que puedes hacer.’ Se puso tenso el ambiente. Uno de ellos incluso dijo: ‘Si tomas mi lugar, me reclutarán y enviarán a Vietnam, y moriré’, y no estaban bromeando. Fue intenso. Se puso muy personal. Pero no podía responder. No podía darme el lujo de distraerme porque no quería fallar el examen. Así que seguí mirando hacia abajo, esperando que la persona que iba a aplicar el examen entrara al salón. Yo sé que puedo ser percibida como distante, fría o carente de emociones. Pero tuve que aprender desde joven a controlar mis emociones. Y ese es un camino difícil de andar. Porque tú necesitas protegerte a ti misma, necesitas mantenerte firme, pero al mismo tiempo no quieres parecer cerrada. Y a veces creo que me ven como cerrada. Y si yo creé esa percepción, acepto la responsabilidad. No me veo a mí misma como alguien fría o sin emociones. Tampoco lo hacen mis amigos. Tampoco lo hace mi familia. Pero si a veces ésa es la percepción que he creado, no puedo culpar a la gente por pensarlo.”

En la segunda parte, la candidata habla acerca de la falta de modelos a seguir para las mujeres líderes y como son juzgadas las mujeres en la política en comparación con los hombres:

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“No soy Barack Obama. No soy Bill Clinton. Ambos se comportan con una naturalidad que es muy atractiva para el público. Pero estoy casada con uno y he trabajado para el otro, así que sé lo duro que trabajan en ser naturales. No es algo que simplemente se les da. Ellos trabajan y practican lo que van a decir. No están tratándo de ser alguien más. Pero es difícil presentarte a ti mismo en la mejor forma posible. Tienes que comunicarte en una forma que la gente diga: ‘Ok, la entiendo.’ Y eso es más difícil para una mujer. Porque ¿quiénes son tus modelos a seguir? Si te quieres lanzar al Senado o a la Presidencia, la mayoría de tus modelos a seguir van a ser hombres. Y lo que funciona para ellos no funciona para ti. Las mujeres son vistas con un lente diferente. No es malo. Es un hecho. Es gracioso, yo voy a estos eventos y hay un hombre hablando antes de mí, y ellos están comunicando el mensaje, y gritando acerca de cómo necesitamos ganar la elección. Y la gente lo ama. Y yo quiero hacer lo mismo. Porque esto me importa. Pero he aprendido que no puedo ser tan apasionada en mi presentación. Yo amo ondear mis brazos, pero aparentemente eso asusta a la gente. Y no puedo gritar mucho. Es percibido como ‘muy ruidoso’ o ‘muy estridente’, o ‘muy esto’ o ‘muy aquello’, lo cual es gracioso, porque siempre estoy convencida que a la gente de la primera fila le está gustando.”