En el número de diciembre 2015 de la revista científica Nautilus, encontramos un artículo sobre los efectos de Facebook y la posibilidad de que esta red social nos deprima. Aunque una mitad estemos pensando que claro que sí y la otra mitad que para nada, la ciencia está aquí para darnos la respuesta correcta… depende.

Es indudable la importancia de las redes sociales en la actualidad, desde conexiones de trabajo y sociales hasta para disfrutar de un buen meme, pero estudios científicos sobre este fenómeno han demostrado efectos como el “tecnoestres” y la “depresión facebook”. Las razones que causan estos efectos emocionales negativos van desde la sobrecarga social como resultado del llamado “costo de interesarse” –el cual es peor en mujeres ya que tenemos nos sentimos responsables de dar soporte emocional a nuestros seres queridos–, hasta razones de tipo evolutivo, como se menciona en el caso de la “teoría de la competencia social”, según la cual adoptamos este comportamiento para disminuirnos y evitar encuentros sociales antagónicos.

Ahora bien, la verdadera razón por la que Facebook puede hacernos sentir deprimidos es la que todos sabemos: envidia. Aunque este sentimiento canalizado correctamente puede motivarnos a plantearnos metas más altas o aprender de otros, también puede ser una emoción dolorosa que nos hace sentir frustrados, molestos y hasta tristes.

“La firma de investigación de mercado GlobalWebIndex reporta que solo 52% de los usuarios de Facebook usaban la red de forma activa  en 2014, muchos menos del 70% de usuarios activos registrados en2012.” Nautilus

Parece que el  tiempo que dedicamos a cultivar nuestra imagen en las redes sociales puede hacernos narcisistas, y ante los pocos likes de nuestra nueva foto o estado nos llenamos de resentimiento y vamos disminuyendo la empatía necesaria para mejorar nuestra experiencia social. Pero no todo es malo, estos estudios científicos se realizan con la finalidad de facilitarnos una forma beneficiosa de usar las redes sociales y la clave parece estar en usarlas de forma activa, publicar, comentar, y en general, interactuar nos hace sentir mejor sobre el tiempo que pasamos en las redes. Sin embargo, parece que la mayoría las usamos de forma pasiva exponiéndonos más a sus efectos negativos.

Todos estos descubrimientos están moldeando las actualizaciones de nuestras redes sociales favoritas. Las características recientes de Facebook como los botones de reacciones diversas además del me gusta, las videollamadas y las publicaciones dirigidas son mecanismos para facilitarnos el uso activo de las redes, pero la característica más importante parece seguir siendo una que solo provee el cerebro humano, la empatía. Así que ya sabes, menos envidia, más likes y compartir para ser felices.