Extreme Beauty Queens: Secrets of South America (2014) es un documental de la BBC, donde Billie JD Porter va a la Quinta Miss Venezuela, para ver cómo transforman a jóvenes normales en reinas de belleza. Los sacrificios para poder entrar al concurso incluyen dietas extremas, ejercicio y cirugías plásticas. En el Miss Venezuela no se evalúa a las participantes por su belleza natural sino por su potencial, siendo examinadas por Osmel Sousa, el Presidente de la Organización.

El concurso y la cantidad de dinero que tienen que invertir las participantes contrastan con la realidad de un país lleno de violencia, pobreza y escasez. El documental sigue a una de las participantes, Wimay Nava, cuyo hermano fue asesinado en el barrio donde vive. Su familia ha gastado aproximadamente 11.000 dólares en cirugías, trabajando de lunes a lunes para poder costearlas.

Wimay tiene implantes mamarios, una cirugía de nariz, la dentadura arreglada y una malla ajustada a la lengua que hace que sea muy doloroso comer sólidos, y por lo tanto más fácil para ella bajar de peso. Ella quiere encontrar una manera de transformar su vida y ayudar a su familia y tiene la esperanza de que la participación en Miss Venezuela sea la respuesta.

En una entrevista con Osmel, Billie le pregunta que piensa sobre las mujeres feministas que están en contra de los concursos de belleza, a lo cual responde que “esas son organizaciones creadas por Betty-las-feas que no tienen arreglo”, haciendo referencia a la telenovela colombiana que luego fue adaptada al mercado estadounidense. Cuando la reportera le explica que las feministas están es en contra de que una mujer tenga que ser bella para ser respetada, Osmel responde que están sacando el concurso fuera de contexto porque del Miss Venezuela no van a salir astronautas sino mujeres para el medio artístico.

También destaca la entrevista al exprofesor de oratoria del Miss Venezuela, donde explica que las participantes le tienen mucho miedo a la sección de preguntas porque cualquier error puede hacer que se conviertan en una sensación de Youtube, dado que vemos a las Misses como estúpidas porque si fuesen bellas e inteligentes la vida sería muy injusta.

En un país donde las oportunidades para las mujeres son pocas, y que es popularmente conocido como el de “las mujeres más bellas del mundo”, no es de extrañar que sea más fácil apoyar a una Miss en un concurso internacional que a un equipo de fútbol y que, a pesar de pelear todos los días contra los estereotipos y patrones de belleza, la cantidad de niñas que quieren participar en el Miss Venezuela vaya en aumento.

Este documental es el primero de tres partes donde se examina la obsesión de los latinoamericanos por la belleza y se puede ver acá.