El acceso al aborto ha ido disminuyendo constantemente en los Estados Unidos, ya que docenas de clínicas se han visto obligadas a cerrar bajo nuevas restricciones estatales. En Texas, el número de clínicas cayó a 18 en el 2015, de 41 en el 2012. Cinco estados tienen sólo una clínica que ofrece realizar este procedimiento.

Gracias a estas restricciones los defensores de garantizar a la mujer la posibilidad de decidir sobre su cuerpo, se han visto obligados a buscar alternativas para que las mujeres que quieran tener acceso a un aborto seguro no tengan que verse en la necesidad de viajar a otra ciudad para practicarse uno o recurrir a alternativas peligrosas para su salud y que ocasionan muertes innecesarias cada año.

En los Estados Unidos, la FDA aprobó el uso de píldoras de aborto hasta las primeras 10 semanas de embarazo, mientras que los abortos quirúrgicos se pueden hacer hasta la semana 26 en la mayoría de los estados . Cerca de 2,8 millones de mujeres en los Estados Unidos han usado mifepristona para terminar un embarazo desde la aprobación de la droga en el año 2000, según Danco Laboratories, su fabricante.

Sin embargo en este país, esta droga no está disponible en las farmacias ni a través de internet, las mujeres tienen que obtenerlas en clínicas, consultorios médicos y hospitales. Es por esto que se está realizando un estudio para comprobar la viabilidad de enviar estas pastillas  a mujeres tras una consulta online.

Este estudio surge casi una década después de que Iowa se convirtiera en el primer estado en ofrecer consejería de aborto médico a través de la telemedicina, hablando con un médico por internet. Pero en Iowa y los tres estados que siguieron – Alaska, Maine y Minnesota – las mujeres deben ir a una clínica que almacena mifepristona para recibir las píldoras.

Si el estudio demuestra que la telemedicina y el correo funcionan, podría alentar a la FDA a eliminar las restricciones a la mifepristona pero incluso si la FDA levantara su restricción sobre dónde se dispensan las píldoras abortivas, 19 estados prohíben el uso de la telemedicina para el aborto y requieren que un médico esté físicamente presente para la consulta.

Australia y la provincia canadiense de British Columbia permiten a las mujeres obtener estas pastillas por correo, después de consultar con un médico u otro proveedor de atención médica por teléfono o por internet.

Los defensores del aborto dicen que ser capaz de terminar un embarazo a través de la telemedicina y los medicamentos por correo sería una nueva opción para las mujeres mientras que los opositores al aborto encuentran el concepto peligroso y profundamente inquietante.

Las búsquedas de abortos autoinducidos aumentaron con la crisis financiera en EEUU en el 2008 y repuntaron nuevamente en el 2011 año en el que entraron en vigencia 92 regulaciones restringiendo el acceso a abortos seguros en distintos estados. En el 2015 se realizaron 700.000 búsquedas relacionadas a como inducirse un aborto solo en los EEUU y 3.4 millones de búsquedas sobre clínicas que los practiquen.

Sobre las 700.000 búsquedas sobre abortos autoinducidos se revelan cifras perturbadoras, ya que 160.000 trataban sobre cómo conseguir pastillas de forma ilegal, 10.000 sobre como inducirlo con hierbas o vitamina c y 4.000 búsquedas sobre instrucciones para inducirse un aborto con un gancho de ropa. Todo indica que una mayor restricción del aborto no lo hace disminuir solo lo hace más inseguro para las mujeres.

Una mujer decidida a abortar va acceder a métodos sean seguros o no, o tengan o no supervisión médica, lo cual hace estas consultas una alternativa para proveerles un aborto seguro.