Más de un cuarto de las mujeres en el ejército canadiense han sido agredidas sexualmente durante sus carreras, según datos revelados por una encuesta realizada por Statistics Canada.

La encuesta fue encargada por las fuerzas armadas como consecuencia de un informe de 2015 que encontró que la cultura de los militares era “hostil a las mujeres y miembros de la comunidad  L.G.T.B.Q. que a menudo sufrían acoso sexual y agresiones”.

Sin embargo, sólo el 23% de los que admitieron ser agredidos informaron de lo ocurrido, la mayoría de las veces “a su supervisor militar”. Sólo el 7%  presentó informes a la policía militar o al Servicio Nacional de Investigaciones de las Fuerzas Canadienses.

La encuesta también encontró que para este último año los militares tenían el doble de probabilidad de ser víctimas de agresiones sexuales que la población general. La encuesta de unos 43.000 miembros activos del ejército mostró que 960, o el 1,7% habían sido víctimas de un asalto durante ese período. La tasa para la población activa canadiense es del 0,9%.

Las fuerzas armadas utilizarán la encuesta como punto de referencia para juzgar el éxito de las iniciativas del General Jonathan Vance  para eliminar la actividad sexual inapropiada y aumentar el número de mujeres en el ejército.

Para la encuesta, Statistics Canada definió la agresión sexual como una actividad sexual no deseada, ya sea físicamente o por medio de amenazas, contacto sexual no deseados, ser drogado o intoxicado o ser manipulado de cualquier otra forma. El contacto no deseado fue la forma más común reportada por los encuestados.

De casi la mitad de las mujeres que fueron agredidas, el 49%, dijo que el responsable había sido un supervisor o alguien de un rango más alto.

Además de las agresiones sexuales, los militares canadienses parecen estar enfrentando un desafío importante para cambiar el tono de su lugar de trabajo. La encuesta informó que el 79% de los encuestados presenciaron o experimentaron “comportamiento sexual inapropiado” durante el año pasado. El 39% de los encuestados dijo que había escuchado improperios sexuales y 34% discusiones inapropiadas sobre la vida sexual de otros.

El año pasado, el predecesor del General Vance, el General Tom Lawson, estuvo en el medio de una controversia después de que le preguntaron acerca del acoso sexual en las Fuerzas Armadas y respondió lo siguiente “En primer lugar, es un tema terrible. Perturba a la gran mayoría en uniforme y, sin embargo, todavía estamos tratando con él. Es una respuesta trivial, es porque estamos biológicamente conectados de una cierta manera y habrá quienes creen que es una cosa razonable presionar sus deseos sobre otros. No es lo que debería ser. …”.

El General luego se disculpó.

El camino para erradicar estas prácticas en las Fuerzas Armadas Canadienses parece ser largo, pero estos estudios ayudan a conocer a profundidad el problema para ofrecer soluciones apropiadas, por tanto es necesario que otros países sigan los pasos de los canadienses no sólo para aumentar la cantidad de mujeres enlistadas sino también para garantizarles su seguridad.