Ryan Magers demandó al Centro de Mujeres para Alternativas Reproductivas de Alabama, una clínica de abortos en el condado de Madison, por haberle hecho un aborto a su novia hace dos años. Magers le pidió repetidamente a su novia que no se practicara un aborto, pero ella siguió con el procedimiento cuando el feto tenía seis semanas de edad, según documentos judiciales.

Magers solicitó al tribunal de sucesiones del condado de Madison que le permitiera representar el patrimonio de “Baby Roe”. El martes, el juez de sucesiones Frank Barger concedió esa petición, otorgándole a Magers la capacidad de demandar en nombre del feto.

Esta demanda es una de las primeras en aprovechar una medida aprobada durante las elecciones de mitad de período de noviembre, cuando Alabama enmendó su constitución para reconocer “los derechos de los niños no nacidos, incluido el derecho a la vida”. La enmienda, que fue apoyada por casi el 60 por ciento de los votantes, hizo de Alabama el primer estado de Estados Unidos en agregar lo que los opositores denominaron una “cláusula de personalidad fetal” a su constitución.

La Directora de Asuntos Estatales del Instituto Guttmacher, Elizabeth Nash, advirtió que la cláusula podría tener consecuencias de gran alcance.”Existe la preocupación de que ese lenguaje se aplique de manera más amplia a algo que no sea el aborto, como quizás las acciones de una persona embarazada o un aborto espontáneo, o de alguna manera eso podría aplicarse para criminalizar el embarazo de alguna manera”