Uno no se imaginaria que el Chris Brown del 2008 que cantaba “I need you Boo, I gotta see you Boo” en With You sería el mismo que le caería a golpes a Rihanna un par de años después. Eso pasa con los Chris Browns son tan encantadores que te envuelven hasta que vives en una realidad donde ellos son buenos y tu eres la mala.

Una de mis relaciones fue con un Chris Brown. Un hombre encantador que era guapo y hacía chistes. Un hombre que cuando quería me hacía sentir la mujer más afortunada del mundo, pero al mismo tiempo cuando se lo proponía me hacía la más miserable. Al principio eran sólo palabras, al principio eran solo golpes al autoestima, cosas que uno jamás esperaría escuchar de la persona que te hacía creer que te amaba. Después vino el primer moretón y el segundo y el tercero. Los moretones sin embargo eran más fácil de lidiar que las heridas al corazón. El moretón duraba tres semanas, mientras que las otras todavía las llevo.

Es la violencia psicológica la que me ha llevado más tiempo de combatir. Aquella voz que repite que en una relación solo sirvo para abrir las piernas, y a veces ni eso. Aquella voz que me dice que sin él voy a quedarme sola para siempre, aquella voz que me dice que nunca volveré a encontrar el amor porque nadie va a ser capaz de enamorarse de mí.

Rihanna volvió con Chris Brown y yo también volví al mío varias veces. Te repiten tantas veces que ellos son buenos y que la culpa fue tuya que te lo terminas creyendo. No importa que tantas veces leas y te digan que la culpa no fue tuya porque esas personas no estuvieron allí, esas personas no evidenciaron con sus propios ojos la situación. Así que te pasas los días creyéndote el cuento de que es tu culpa, hasta que un día pasa lo peor y los dejas o te matan.

Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer o Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, una fecha importante si tomamos en cuenta que una de cada tres mujeres ha sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja. A veces cuando estamos en un grupo de varias mujeres me pregunto quién más ha sido víctima, pero nadie dice nada. Muy pocas queremos lidiar con el estigma de ser víctimas. A veces me da tristeza pensar que deje que una relación durara tanto por miedo a la soledad, pero ya no estoy con mi Chris Brown, ya él no tiene poder sobre mí, porque el 99 por ciento de los Chris Brown no cambian, solo se buscan a otra a quien usar de saco de boxeo.