En Brunéi entraron en vigor estrictas nuevas leyes islámicas que castigan el sexo entre hombres con la lapidación hasta la muerte. El nuevo código penal también contempla la misma pena para los que practiquen el adulterio, como también otra gama de castigos a crímenes como la amputación de manos y pies.

Brunéi, en la isla de Borneo, está gobernada por el sultán Hassanal Bolkiah, quien a sus 72 años es uno de los hombres más ricos del mundo gracias a las exportaciones de petróleo y gas de su país. “Quiero ver que las enseñanzas islámicas se vuelvan más fuertes”, declaró el sultán Hassanal Bolkiah en una alocución pública, según la agencia AFP.

La pena de muerte aplicará a delitos como violación, adulterio, sodomía, robo e insulto o difamación del profeta Mahoma. El sexo entre lesbianas, sin embargo, conlleva una pena diferente de 40 azotes y/o hasta 10 años de cárcel. El azotamiento público también se impondrá por abortar y el hurto será castigado con amputación.

Otros cambios incluyen la criminalización de “persuadir, hablar o instar a” los niños musulmanes menores de 18 años “para que reconozcan las enseñanzas de otras religiones fuera del islam”. Las leyes aplican principalmente a los musulmanes, aunque en algunos aspectos también se incluirán a los no musulmanes.

El sultán es propietario de la Agencia de Inversiones de Brunéi, que cuenta con algunos de los mejores hoteles del mundo en su cartera, incluidos el Dorchester en Londres y el Beverly Hills Hotel en Los Ángeles, por lo que varios celebridades de Hollywood, como Ellen DeGeneres y George Clooney, hicieron un llamado para boicotear los hoteles de lujo con conexiones con Brunéi.