Cuando Violeta llegó a su casa tenía un mensaje de texto del Surfista invitándola a la suya. El Surfista vivía a cinco minutos de su casa y Violeta necesitaba en ese momento un revolcón y sentir nervios en el estómago, así que se regresó al carro y le envió a Manuela la dirección del Surfista, sabiendo que igual si le pasaba algo iba a ser ‘su culpa’ por ir casa de alguien a quien no conocía.

Violeta entró al apartamento y se sorprendió al ver que el Surfista estaba igual de nervioso que ella pero los nervios pasaron al empezar a besarse, hay personas con las que todo fluye tan fácilmente que se te olvida que no las conocías hace cinco horas. El Surfista recorrió con sus manos cada centímetro del cuerpo de Violeta en la cama para luego penetrarla.

Cuando terminaron el Surfista se metió a bañar y ella se fue acostar en el sofá. Cuando él salió solo tenía una toalla encima que se quitó para acostarse al lado de ella. En ese momento, él era el hombre más sexy de ese planeta. Violeta tuvo dos orgasmos esa noche y regresó a su casa pensando que si, que lo que había necesitado en los últimos días era un buen revolcón.