Violeta era de esas personas que no pueden dormir a menos que estén en su cama por lo que el cansancio hizo que comprara un RedBull antes de llegar al trabajo. La ansiedad, sin embargo, hizo que pasara todo el día pensando si el CEO le iba a escribir, finalmente pensó que lo mejor para dejar de anticipar si algo va a pasar o no es hacerlo, por lo que le escribió al CEO que esperaba que tuviese un feliz día, el CEO le respondió ‘tu también’. En ese momento ella no lo sabía pero ese fue el último mensaje que recibió de él. 

Pasaron los días y Violeta decidió volver a Tinder, no solo el CEO no le escribió más sino que no le respondió los mensajes que ella le escribía tampoco. Violeta pensó en esa noche y cayó en cuenta de que el CEO era de esos hombres inseguros que se van cuando su ‘masculinidad’ es puesta a ‘prueba’ y que la verdad, ella no tenía tiempo para hombres a los que había que reforzarles todo el tiempo que son valioso. 

Violeta pensó en cómo él hacía que ella dudara de su valor y no pudo evitar reírse. Ella ya tenía un trabajo a tiempo completo para ser también el ancla emocional de un hombre.