Para reducir la contaminación durante la Maratón de Londres más de 30 mil cápsulas de agua de la marca Ooho Water fueron repartidas en la Milla 23 en la estación de Locozade Sport. Las cápsulas fueron fabricadas por Skipping Rocks, una startup local que diseñó esta opción sustentable para hidratar a los atletas. 

Las cápsula estaban creadas con algas naturales que se puede beber luego de morder la envoltura y rellenas de Lucozade Sport, una bebida a base de electrolitos. La basura generada por estas cápsulas está hecha para biodegradarse en seis semanas, en lugar de lo 450 años que tardan las botellas de agua. Sin embargo, el evento no estuvo del todo libre de plástico, pues a lo largo de la ruta de unos 40 kilómetros hubo puestos de venta de agua embotellada.