La semana pasada The Washington Post publicó unas cifras alarmantes, en algunos países europeos, hasta el 55 % de la población dice que consideran circunstancias como el estado de ebriedad y el uso de ropa provocativa por parte de la víctima como justificación suficiente para que el agresor mantenga relaciones sexuales sin su consentimiento, según una encuesta realizada en nombre de la Comisión Europea. En general, alrededor de un cuarto – el 27 % – de todos los europeos están de acuerdo con esa opinión.

El número es mucho mayor en países de Europa Central y Oriental, como Rumania, Hungría, Bulgaria y la República Checa. En Rumania, más del 50 % de todos los encuestados dijeron que las relaciones sexuales no consensuales eran aceptables en algunas circunstancias. Aunque había una clara división entre Europa oriental y occidental, la geografía por sí sola no explica las diferencias sorprendentes.

En Bélgica, por ejemplo, el 40 % coincidió que las relaciones sexuales sin consentimiento se justifican en algunas circunstancias, mientras que sólo el 15 % lo dijeron sus vecinos de los Países Bajos.

En toda Europa, el 27 % de los hombres jóvenes dijo que algunas situaciones justificaban la relación sexual sin consentimiento, en comparación con el 20 % de las mujeres jóvenes que fueron encuestadas. En total, cerca de 30.000 europeos respondieron a la encuesta.

Los autores del informe pidieron más atención para proteger a las mujeres de convertirse en víctimas de agresión sexual, “Todavía hay Estados Miembros en los que hay mucho trabajo por hacer para abordar las percepciones sobre la violencia de género, en particular la idea de que la violencia contra las mujeres es a menudo provocada por la víctima o que las mujeres suelen inventar o exagerar las denuncias de abuso o violación”

Este informe se produce en la Unión Europea en medio de la creciente preocupación por los recientes asaltos sexuales por parte de refugiados o inmigrantes. En Alemania, las agresiones sexuales masivas de la pasada víspera de Año Nuevo llevaron a una ley más estricta de agresión sexual que también facilitó las normas de deportación para los refugiados condenados por delitos relacionados con el sexo. Como resultado, en  Alemania y otros países también se introdujeron cursos para refugiados con el objetivo de enseñar a los recién llegados sobre el respeto a las mujeres.

Sin embargo, la encuesta publicada por la Comisión Europea, parece mostrar que el problema de la aceptación de la agresión sexual en Europa no se limita a los inmigrantes. El 27 % de todos los alemanes nativos dijeron que las relaciones sexuales sin consentimiento pueden justificarse en algunas circunstancias, un número que coincide exactamente con el promedio de la UE.

Tenemos que enseñar a la próxima generación de varones a respetar a las mujeres para no tener que decirles a las niñas que deben cuidarse y limitarse para no ser violadas como si esa fuera su carga solo por ser mujeres. Mejor enseñemos a los varones a no violar.